Los padres... siempre, siempre, siempre son los modelos a seguir. Por ese motivo es relevante preguntarse: qué modelo soy para mis hijos? En cada situación, en cada decisión, en cada reacción... Ellos están ahí "espiando", aprendiendo de nosotros!!
Como individuos debemos tratar de comprender si nuestra reacción es la apropiada (como diría sócrates: en su justa medida). Sentir rabia o frustración es natural hasta cierto punto, más allá de ese punto podemos convertirnos esclavos de ella, y ese si es un verdadero problema.
La "tolerancia a la frustración" es un tema muy importante. Todos, en algún momento, sentimos frustración. Qué hacer con ella es la que determina cómo nos irá de ahí en adelante.
La diferencia entre un peón y un ser humano es que éste posee consciencia (o por lo menos debería poseerla) de sí mismo para revolverse contra quienes los engañan y manipulan!! Es urgente (y deseable) una rebelión de peones conscientes!!
Decir que la sociedad la formamos todos es una verdad a medias, al menos, si se pretende creer que todos la formamos al mismo nivel. La realidad es que todos formamos la sociedad como los peones y las piezas forman el ajedrez, todos formamos parte del juego pero no todos desempeñamos la misma función ni tenemos la misma relevancia!!
Por eso debemos tratar de eliminar nuestra ignorancia: creciendo, estudiando, meditando, amando... Cuanto más crezcamos más felices; más en paz estaremos!!
La ignorancia es la raiz de todo el sufrimiento: los más ignorantes son los que más sufren... Porque no tengo esto o aquello (cosas o relaciones), etc...
Y cualquier cosa que hacemos para mejorar como personas redunda en nuestro rol de padres: cuanto mejores personas mejores padres seremos. Pero para eso hace falta una fuerte determinación: querer mejorar continuamente... Y ese es un ejemplo espectacular para ellos!!
lunes, 11 de noviembre de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
¿Quién eres?
Aquel día Sinclair se levantó como siempre a las 7 de la mañana. Como todos los días, arrastró sus pantuflas
hasta el baño y después de ducharse se afeitó y se perfumó. Se vistió con ropa bastante a la moda, como erasu costumbre y bajó a la entrada a buscar su correspondencia. Allí se encontró con la primera sorpresa del día:
¡No había cartas!
Durante los últimos años su correspondencia había ido en aumento y era una parte importante de su contacto con el mundo. Un poco malhumorado por la noticia de la ausencia de noticias, apuró su habitual desayuno de leche y cereal (como recomendaban los médicos), y salió a la calle.
Todo estaba como siempre: los mismos vehículos de siempre transitaban las mismas calles y producían los
mismos sonidos en la ciudad, que se quejaba igual que todos los días. Al cruzar la plaza casi tropezó con el
profesor Exer, un viejo conocido con quien solía charlar largas horas sobre inútiles planteos metafísicos. Lo
saludó con un gesto, pero el profesor pareció no reconocerlo; lo llamó por su nombre pero ya se había alejado y Sinclair pensó que no había alcanzado a escucharlo.
El día había empezado mal y parecía que empeoraba con las posibilidades de aburrimiento que flotaban en su ánimo.
Decidió volver a casa, a la lectura y la investigación, para esperar las cartas que con seguridad llegarían
aumentadas para compensar las no recibidas antes. Esa noche, el hombre no durmió bien y se despertó muy temprano. Bajó y mientras desayunaba comenzó a espiar por la ventana para esperar la llegada del cartero. Por fin lo vio doblar la esquina, su corazón dio un salto. Sin embargo el cartero pasó frente a su casa sin detenerse. Sinclair salió y llamó al cartero para confirmar que no había cartas para él. El empleado le aseguró que nada había en su bolso para ese domicilio y le confirmó que no había ninguna huelga de correos, ni problemas en la distribución de cartas de la ciudad.
Lejos de tranquilizarlo, esto lo preocupó más todavía.
Algo estaba pasando y él debía averiguarlo. Buscó una chaqueta y se dirigió a casa de su amigo Mario.
Apenas llegó, se hizo anunciar por el mayordomo y esperó en la sala de estar a su amigo, que no tardó en
aparecer. El hombre avanzó al encuentro del dueño de casa con los brazos extendidos, pero este se limitó a
preguntar:
—Perdón señor, ¿nos conocemos?
El hombre creyó que era una broma y rió forzadamente presionando al otro a servirle una copa. El resultado
fue terrible: el dueño de casa llamó al mayordomo y le ordenó echar a la calle al extraño, que ante tal situación se descontroló y comenzó a gritar y a insultar, como avalando la violencia del fornido empleado que lo empujó a la calle....Camino a su casa, se cruzó con otros vecinos que lo ignoraron o actuaron con él como si fuera un extraño.
Una idea se había apoderado del hombre: había una confabulación en su contra, y él había cometido una
extraña falta hacia aquella sociedad, dado que ahora lo rechazaba tanto como algunas horas antes lo valoraba.
No obstante, por más que pensaba, no podía recordar ningún hecho que pudiera haber sido tomado como
ofensa y menos aun, alguno que involucrara a toda una ciudad.
Durante dos días más, se quedó en su casa esperando correspondencia que no llegó o la visita de alguno de
sus amigos que, extrañado por su ausencia, tocara su puerta para saber de él; pero no hubo caso, nadie se
acercó a su casa. La señora de la limpieza faltó sin aviso y el teléfono dejó de funcionar.
Entonado por una copita de más, la quinta noche Sinclair se decidió a ir al bar donde se reunía siempre con
sus amigos, para comentar las pavadas cotidianas. Apenas entró, los vio como siempre en la mesa del rincón
que solían elegir. El gordo Hans contaba el mismo viejo chiste de siempre y todos lo festejaban como era
costumbre. El hombre acercó una silla y se sentó. De inmediato se hizo un lapidario silencio, que marcaba la
indeseabilidad del recién llegado. Sinclair no aguantó más:
—¿Se puede saber qué les pasa a todos conmigo? Si hice algo que les molestó, díganmelo y se terminó, pero no me hagan esto que me vuelve loco...
Los otros se miraron entre sí entre divertidos y fastidiados. Uno de ellos hizo girar su índice sobre su sien,
diagnosticando al recién llegado. El hombre volvió a pedir una explicación, luego rogó por ella y por último,
cayó al suelo implorando que le explicaran por qué le hacían eso a él.
Sólo uno de ellos quiso dirigirle la palabra:
—Señor: ninguno de nosotros lo conoce, así que nada nos hizo. De hecho, ni siquiera sabemos quién es
usted...
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y salió del local, arrastrando su humanidad hasta su casa.
Parecía que cada uno de sus pies pesaba una tonelada.
Ya en su cuarto, se tiró en la cama. Sin saber cómo ni por qué, había pasado a ser un desconocido, un
ausente. Ya no existía en las agendas de sus corresponsales ni en el recuerdo de sus conocidos y menos aún
en el afecto de sus amigos. Como un martilleo aparecía un pensamiento en su mente, la pregunta que otros le
hacían y que él mismo se empezaba a hacer: ¿Quién eres?
¿Sabía él realmente contestar esta pregunta? Él sabía su nombre, su domicilio, el talle de su camisa, su
número de documento y algunos otros datos que lo definían para los demás; pero fuera de eso: ¿Quién era,
verdadera, interna y profundamente? Aquellos gustos y actitudes, aquellas inclinaciones e ideas, ¿eran suyos
verdaderamente? ¿o eran como tantas otras cosas: un intento de no defraudar a otros que esperaban que él
fuera el que había sido? Algo empezaba a estar claro: el ser un desconocido lo liberaba de tener que ser de
una manera determinada. Fuera él como fuera, nada cambiaría en la respuesta de los demás. Por primera vez en muchos días, encontró algo que lo tranquilizó: esto lo colocaba en una situación tal, que podía actuar como se le ocurriera sin buscar ya la aprobación del mundo.
Respiró hondo y sintió el aire como si fuera nuevo, entrando en los pulmones. Se dio cuenta de la sangre que
fluía por su cuerpo, percibió el latido de su corazón y se sorprendió de que por primera vez NO TEMBLABA.
Ahora que por fin sabía que estaba solo, que siempre lo había estado, ahora que sabía que sólo se tenía a sí
mismo, ahora... podía reír o llorar... pero por él y no por otros.
Ahora, por fin, lo sabía: SU PROPIA EXISTENCIA NO DEPENDÍA DE OTROS
Había descubierto que le fue necesario estar solo para poder encontrarse consigo mismo...
Se durmió tranquila y profundamente y tuvo hermosos sueños....Despertó a las diez de la mañana,
descubriendo que un rayo de sol entraba a esa hora por la ventana e iluminaba su cuarto en forma maravillosa.
Sin bañarse, bajó las escaleras tarareando una canción que nunca había escuchado y encontró debajo de su
puerta una enorme cantidad de cartas dirigidas a él.
La señora de la limpieza estaba en la cocina y lo saludó como si nada hubiera sucedido.
Y por la noche en el bar, parecía que nadie había registrado aquella terrible noche de locura. Por lo menos,
nadie se dignó a hacer algún comentario al respecto.
Todo había vuelto a la normalidad...
Salvo él, por suerte, él, que nunca más tendría que rogarle a otro que lo mirara para poder saberse... él, que
nunca más tendría que pedirle al afuera que lo definiera... él, que nunca más sentiría miedo al rechazo...
Todo era igual, salvo que ese hombre nunca más se olvidaría de quién era.
jueves, 25 de octubre de 2012
estimulación positiva
Cuánta alegría cuando un alumno empieza a responder positivamente a los estímulos:
- se pondrá bien, doctor?
- hay que esperar,..., las próximas 24 horas son críticas!!!
Es un poco así!! Nosotros proporcionamos la "Estimulación" y son los alumnos los que responden según su gravedad y su verdadero interés por convertirse en una persona mejor. En la mayoría de los casos (por no decir todos) no están suficientemente estimulados en la dirección correcta o adecuada; esta es, comprender que la verdadera Felicidad pasa por desarrollar la capacidad de mejorar cada día, que la felicidad es proporcional al crecimiento personal!!
- se pondrá bien, doctor?
- hay que esperar,..., las próximas 24 horas son críticas!!!
Es un poco así!! Nosotros proporcionamos la "Estimulación" y son los alumnos los que responden según su gravedad y su verdadero interés por convertirse en una persona mejor. En la mayoría de los casos (por no decir todos) no están suficientemente estimulados en la dirección correcta o adecuada; esta es, comprender que la verdadera Felicidad pasa por desarrollar la capacidad de mejorar cada día, que la felicidad es proporcional al crecimiento personal!!
viernes, 5 de octubre de 2012
el espíritu de carpe diem educación
A tenor de algún que otro desacuerdo o desavenencia con algún padre nos urge aclarar de una vez la verdadera naturaleza de Carpe Diem Educación. Quizá resulte más fácil señalar lo que no es: no es un almacén de niños para que pasen las horas muertas, ni un local (garaje) destinado a hacinar niños para que hagan sus deberes...
Por supuesto que trabajamos contenidos académicos; prestamos auxilio en todas las asignaturas que nuestros "alumnos" precisan...
Para nosotros, tener un buen expediente académico es una prioridad, pero no nos quedamos ahí. Esto es sólo una parte del total y ni siquiera es la más importante.
Nuestro sistema educativo no es sistemático sino personalizado; partiendo de las peculiaridades y las necesidades de cada uno tratamos de guiarlos (en esto consiste verdaderamente Educar) a través de las dificultades para que cada uno pueda transformarse en la mejor persona que sea posible. Esto es, una persona con una autoestima positiva con voluntad de enfrentarse a los problemas de una manera constructiva; una persona reflexiva, empática,..., sensible a la belleza.
Una educación que permita, en suma, disfrutar de una existencia extraordinaria.
Por supuesto que trabajamos contenidos académicos; prestamos auxilio en todas las asignaturas que nuestros "alumnos" precisan...
Para nosotros, tener un buen expediente académico es una prioridad, pero no nos quedamos ahí. Esto es sólo una parte del total y ni siquiera es la más importante.
Nuestro sistema educativo no es sistemático sino personalizado; partiendo de las peculiaridades y las necesidades de cada uno tratamos de guiarlos (en esto consiste verdaderamente Educar) a través de las dificultades para que cada uno pueda transformarse en la mejor persona que sea posible. Esto es, una persona con una autoestima positiva con voluntad de enfrentarse a los problemas de una manera constructiva; una persona reflexiva, empática,..., sensible a la belleza.
Una educación que permita, en suma, disfrutar de una existencia extraordinaria.
miércoles, 20 de junio de 2012
Objetivos Carpe Diem Educación:
1) Aprender a dominar la mente; desarrollar el poder de concentración. Sin concentración ninguna tarea compleja puede ejecutarse satisfactoriamente. La mayoría de deseos, promesas, situaciones que llevan a la felicidad requieren poder realizar tareas complejas. Sin concentración no puede conseguirse nada.
2) Aprender a aprender/estudiar; conocer el sistema de estudio Carpe Diem Educación y llevarlo a la práctica satisfactoriamente. Como es natural estudiar requiere esfuerzo. Pero estudiar correctamente o incorrectamente es una cuestión de estrategia y de esfuerzo; sin esfuerzo no hay recompensa.
3) Aprobar todas las asignaturas; como es lógico aprobar todas las asignaturas es un requisito indispensable para seguir adelante en la consecución de nuestros sueños.
4) Aprender a expresarse correctamente de forma oral y escrita; una cantidad enorme de problemas pueden solucionarse a través de una expresión correcta. Somos seres sociales y necesitamos comunicarnos continuamente. Lo importante no es tener la tecnología necesaria para comunicarse sino saber qué comunicar y cómo hacerlo.
5) Aprender a pensar con precisión/claridad; en Carpe Diem enseñamos a pensar correctamente. Aunque pueda no parecerlo esto requiere aprendizaje y cierta práctica. A menudo se suele confiar en el pensamiento automático para solucionar problemas de cierta complejidad. Y es por culpa del fracaso del pensamiento automático por lo que nos sentimos muchas veces como perdidos en un laberinto sin salida.
2) Aprender a aprender/estudiar; conocer el sistema de estudio Carpe Diem Educación y llevarlo a la práctica satisfactoriamente. Como es natural estudiar requiere esfuerzo. Pero estudiar correctamente o incorrectamente es una cuestión de estrategia y de esfuerzo; sin esfuerzo no hay recompensa.
3) Aprobar todas las asignaturas; como es lógico aprobar todas las asignaturas es un requisito indispensable para seguir adelante en la consecución de nuestros sueños.
4) Aprender a expresarse correctamente de forma oral y escrita; una cantidad enorme de problemas pueden solucionarse a través de una expresión correcta. Somos seres sociales y necesitamos comunicarnos continuamente. Lo importante no es tener la tecnología necesaria para comunicarse sino saber qué comunicar y cómo hacerlo.
5) Aprender a pensar con precisión/claridad; en Carpe Diem enseñamos a pensar correctamente. Aunque pueda no parecerlo esto requiere aprendizaje y cierta práctica. A menudo se suele confiar en el pensamiento automático para solucionar problemas de cierta complejidad. Y es por culpa del fracaso del pensamiento automático por lo que nos sentimos muchas veces como perdidos en un laberinto sin salida.
claves para entender a un adolescente I
Movimiento hacia la independencia. Lucha con su sentido de identidad.
Se siente extraño o abochornado consigo mismo y con su cuerpo.
Se mira a sí mismo, alternando entre las altas expectativas y un pobre concepto sobre sí mismo.
Lo influencian los amigos en su modo de vestir y sus intereses.
Tiene un humor muy cambiante.
Mejora su habilidad en el uso del lenguaje y en su forma de expresarse.
Demuestra menos su afecto hacia los padres, e incluso ocasionalmente se pone grosero.
Se queja de que los padres interfieren en su independencia.
Tiene la tendencia a regresar a comportamientos típicamente infantiles, particularmente
cuando está bajo mucho estrés.
miércoles, 15 de febrero de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
La importancia de la AUTOESTIMA:
El modo en que nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta virtualmente en forma decisiva todos los aspectos de nuestra experiencia, desde la manera en que funcionamos en el trabajo, el amor o el sexo, hasta nuestro proceder como padres y las posibilidades que tenemos de progresar en la vida. Nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quién y qué pensamos que somos. Los dramas de nuestra vida son los reflejos de la visión íntima que poseemos de nosotros mismos. Por lo tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso.
sábado, 17 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
¿Por qué los niños quieren ser adultos cada vez más jóvenes?
Ocurre que cada vez los jóvenes quieren ser mayores de edad, "adultos" cada vez más jóvenes. La pregunta pertinente o inevitable es ...¿para qué?
La televisión, la maldita televisión, la moda, o lo que es los mismo "El Mercado" está ansioso porque se conviertan en consumidores adultos; consumidores de primer orden, pero sin la capacidad reflexiva que se le presupone a un adulto. Es decir, pretenden presionar a nuestros "chiquillos" para que se conviertan en individuos con liquidez pero sin criterio, en marionetas fáciles de manipular.
Siempre ha ocurrido que los jóvenes deseen hacerse mayores para irse de casa, montar sus propias vidas, etc... Sí, los jóvenes, pero no los niños. El problema es que los niños quieren parecer adultos, y por eso muchos padres "disfrazan" a sus hijos con la misma ropa que ellos comprarían para sí pero en miniatura. ¿Por qué esa tendencia a igualar categorías, realidades que hasta ahora permanecían bien diferenciadas? Un adulto es un adulto y un niño es un niño. Entonces ¿por qué disfrazar a un niño de adulto? No arrebatemos la inocencia a la niñez. Tiempo de sobra tendrán para eso, para que la vida les arranque de cuajo todo lo que tienen de inocentes y puros.
¿Por qué disfrazar a los niños de adultos? Cuanta confusión puede generar ese juego en apariencia inocuo en la mente de un niño; que crean que su opinión vale lo mismo que la de un adulto, con la consiguiente falta de respeto hacia la autoridad (presuntamente la autoridad la desempeñan los padres).
¿Por qué los niños quieren ser adultos cada vez más jóvenes? Esa es la pregunta que me hago y hago para aquel que la quiera responder.
La televisión, la maldita televisión, la moda, o lo que es los mismo "El Mercado" está ansioso porque se conviertan en consumidores adultos; consumidores de primer orden, pero sin la capacidad reflexiva que se le presupone a un adulto. Es decir, pretenden presionar a nuestros "chiquillos" para que se conviertan en individuos con liquidez pero sin criterio, en marionetas fáciles de manipular.
Siempre ha ocurrido que los jóvenes deseen hacerse mayores para irse de casa, montar sus propias vidas, etc... Sí, los jóvenes, pero no los niños. El problema es que los niños quieren parecer adultos, y por eso muchos padres "disfrazan" a sus hijos con la misma ropa que ellos comprarían para sí pero en miniatura. ¿Por qué esa tendencia a igualar categorías, realidades que hasta ahora permanecían bien diferenciadas? Un adulto es un adulto y un niño es un niño. Entonces ¿por qué disfrazar a un niño de adulto? No arrebatemos la inocencia a la niñez. Tiempo de sobra tendrán para eso, para que la vida les arranque de cuajo todo lo que tienen de inocentes y puros.
¿Por qué disfrazar a los niños de adultos? Cuanta confusión puede generar ese juego en apariencia inocuo en la mente de un niño; que crean que su opinión vale lo mismo que la de un adulto, con la consiguiente falta de respeto hacia la autoridad (presuntamente la autoridad la desempeñan los padres).
¿Por qué los niños quieren ser adultos cada vez más jóvenes? Esa es la pregunta que me hago y hago para aquel que la quiera responder.
martes, 29 de noviembre de 2011
A las vírgenes, para que aprovechen el tiempoLabels: Robert Herrick
Reunid capullos de rosas mientras podáis,
el viejo Tiempo siempre vuela:
y esta misma flor que sonríe hoy
mañana estará muriendo.
La gloriosa lámpara del cielo, el sol,
cuanta más altura alcanza,
antes habrá recorrido su camino
y más cerca estará del ocaso.
La mejor edad es la primera,
cuando la juventud y la sangre están más calientes;
pero consumidas, la peor, y peores
tiempos siempre suceden a los anteriores.
Así pues no seáis reacias, sino aprovechad el tiempo,
y mientras podáis, casaos:
pues una vez perdida la primavera,
puede que esperéis para siempre.
el viejo Tiempo siempre vuela:
y esta misma flor que sonríe hoy
mañana estará muriendo.
La gloriosa lámpara del cielo, el sol,
cuanta más altura alcanza,
antes habrá recorrido su camino
y más cerca estará del ocaso.
La mejor edad es la primera,
cuando la juventud y la sangre están más calientes;
pero consumidas, la peor, y peores
tiempos siempre suceden a los anteriores.
Así pues no seáis reacias, sino aprovechad el tiempo,
y mientras podáis, casaos:
pues una vez perdida la primavera,
puede que esperéis para siempre.
Mítico poema de Jaime Gil de Biedma: No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
"Poemas póstumos" 1968
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
"Poemas póstumos" 1968
viernes, 25 de noviembre de 2011
Cuento Indio: Mi hijo está conmigo
Era un hombre que tenía un hijo al que amaba profundamente. Por algún motivo se vio obligado a viajar y tuvo que dejar al hijo en casa. El niño tenía ocho años y su padre sólo vivía para él. Habiéndose enterado de la partida del dueño de la casa, unos bandoleros aprovecharon su ausencia para entrar en ella y robar todo lo que contenía. Descubrieron al jovencito y se lo llevaron con ellos, no sin antes incendiar la casa.
Pasaron unos días. El hombre regresó a su hogar y se encontró con la casa derruida por el incendio. Alarmado, buscó entre los restos calcinados y halló unos huesecillos, que dedujo eran los del cuerpo abrasado de su amado hijo. Con ternura infinita, los introdujo en un saquito que se colgó del cuello, junto al pecho, convencido de que aquellos eran los restos de su hijo. Unos días más tarde, el niño logró escapar de los perversos bandoleros y, tras poder averiguar dónde estaba la nueva casa de su padre, corrió hasta ella e insistentemente llamó a la puerta.
-¿Quién es?- preguntó el padre.
-Soy tu hijo- contestó el niño.
-No, no puedes ser mi hijo- repuso el hombre, abrazándose al saquito que colgaba de su cuello-.Mi hijo ha muerto.
-No, padre, soy tu hijo. Conseguí escapar de los bandoleros.
-Vete, ¿me oyes? Vete y no me molestes- ordenó el hombre, sin abrir la puerta y aprisionando el saquito de huesos contra su pecho-. Mi hijo está conmigo.
-Padre, escúchame; soy yo.
-¡He dicho que te vayas!- replicó el hombre-. Mi hijo murió y está conmigo. ¡Vete!
y no dejaba de abrazar el saquito de huesos.
El apego, ¿te deja ver?, ¿te deja oír?,¿te deja comprender? El apego te aferra a lo irreal e ilusorio y cierra tus oídos a lo real y trascendente. Quien tenga oídos que oiga!!
Pasaron unos días. El hombre regresó a su hogar y se encontró con la casa derruida por el incendio. Alarmado, buscó entre los restos calcinados y halló unos huesecillos, que dedujo eran los del cuerpo abrasado de su amado hijo. Con ternura infinita, los introdujo en un saquito que se colgó del cuello, junto al pecho, convencido de que aquellos eran los restos de su hijo. Unos días más tarde, el niño logró escapar de los perversos bandoleros y, tras poder averiguar dónde estaba la nueva casa de su padre, corrió hasta ella e insistentemente llamó a la puerta.
-¿Quién es?- preguntó el padre.
-Soy tu hijo- contestó el niño.
-No, no puedes ser mi hijo- repuso el hombre, abrazándose al saquito que colgaba de su cuello-.Mi hijo ha muerto.
-No, padre, soy tu hijo. Conseguí escapar de los bandoleros.
-Vete, ¿me oyes? Vete y no me molestes- ordenó el hombre, sin abrir la puerta y aprisionando el saquito de huesos contra su pecho-. Mi hijo está conmigo.
-Padre, escúchame; soy yo.
-¡He dicho que te vayas!- replicó el hombre-. Mi hijo murió y está conmigo. ¡Vete!
y no dejaba de abrazar el saquito de huesos.
El apego, ¿te deja ver?, ¿te deja oír?,¿te deja comprender? El apego te aferra a lo irreal e ilusorio y cierra tus oídos a lo real y trascendente. Quien tenga oídos que oiga!!
palabras a mí mismo 1
El deseo de ser más de lo que soy
ha sido poderosa y permanente en toda mi vida.
Es una resistencia a permanecer en un estado.
Es un querer hacer más, aprender más, expresar más,
crecer, progresar, lograr, expandirme.
Siempre pensé que este impulso profundo
se despertaba porque había algo fuera de mí
que quería ser o hacer o poseer.
He pasado gran parte de mi vida
tratando de entenderlo.
Actualmente sé que esta energía interna
busca más allá de una pareja,
una profesión o una religión.
Va más allá del goce del poder o de la trascendencia,
extrae lo mejor de mí, hace manar más de mi ser.
Hugh Prather
ha sido poderosa y permanente en toda mi vida.
Es una resistencia a permanecer en un estado.
Es un querer hacer más, aprender más, expresar más,
crecer, progresar, lograr, expandirme.
Siempre pensé que este impulso profundo
se despertaba porque había algo fuera de mí
que quería ser o hacer o poseer.
He pasado gran parte de mi vida
tratando de entenderlo.
Actualmente sé que esta energía interna
busca más allá de una pareja,
una profesión o una religión.
Va más allá del goce del poder o de la trascendencia,
extrae lo mejor de mí, hace manar más de mi ser.
Hugh Prather
viernes, 4 de noviembre de 2011
Prólogo de la "Guía rápida para padres de hijos adolescentes CARPE DIEM Educación"
Esta guía nace con la ilusión de ser útil para todos los padres que quieran acudir a ella. Muchas veces uno se queja de que los hijos no vengan con un manual de instrucciones bajo el brazo, pues este es, a pesar de su tamaño, un intento de satisfacer esa demanda.
Cualquiera con un mínimo de raciocinio comprende que educar a un hijo es infinitamente más difícil que conducir. Y para sacarse el carnet de conducir hay que aprobar nada más y nada menos que ¡dos exámenes!. En cambio “cualquiera” puede ser padre, o al menos creer que puede ser padre. Lo que quiero decir es que no podemos cometer el tremendo error de confundir “engendrar hijos” con “ser padres”. (Engendrar Hijos ≠ Ser Padres)
La educación es un proceso continuado, costoso y voluntario. Uno no está dotado biológicamente para ejercer la educación. No venimos con un chip incorporado para saber educar; no estamos programados para ello, aunque alguno parece estar convencido de ello. Y digo esto porque la mayoría de las veces uno termina cayendo en la tentación de ser condescendiente consigo mismo y con la educación recibida cuando llega el momento de la auto-evaluación; termina pasándose la mano diciendo que en el fondo lo hizo lo mejor que pudo. Y eso es sólo una verdad a medias. Siempre podemos hacerlo un poco mejor, esforzarnos un poco más...
Algunos dicen que educar es una cuestión de sentido común, aunque en verdad el sentido común es el menos común de los sentidos. La verdadera clave para educar con sentido está en la CONCIENCIA. Y tener conciencia es algo que se aprende, requiere cierto esfuerzo pero se aprende. El requisito fundamental para aprender a tener conciencia, y lo que sea que se quiera aprender, es querer; sólo aprende el que quiere aprender. Lo que quiero decir es que para educar con sentido, para educar de verdad hay que prepararse, hay que aprender a hacerlo como a conducir.
La sociedad cambia demasiado deprisa y esto nos obliga a dejar atrás los antiguos modelos educativos. El “papá” se va al trabajo a buscar el pan mientras la “mamá” se queda en casa pendiente de todo. Eso ya pasó a la historia. Como imitar sin más la educación recibida por nuestros padres; ser meros reproductores de los antiguos modelos. Esto también debe pasar a la historia urgentemente. La sociedad ha cambiado desde que nuestros padres fueron jóvenes y sigue cambiando vertiginosamente. De hecho, la misma sociedad en la que nosotros fuimos jóvenes ya no existe. Entonces.. ¿por qué repetir los viejos modelos educativos heredados? Es la capacidad de adaptarse al cambio lo que determina el triunfo o el fracaso.
Existen varias frases que podemos escuchar en boca de casi todos los padres/madres en algún momento: << Yo quiero que a mi hij@ no le falte de nada>>, y además lo dicen con cierto énfasis, y << yo quiero darle a mi hij@ todas las cosas que yo nunca tuve>>. En el caso de nuestros padres que vivieron una terrible guerra civil y una tristísima posguerra (en su caso) estas afirmaciones tienen bastante sentido, pero ahora suenan vacías y completamente fuera de lugar. ¿De qué hemos carecido nosotros? La mayoría de los que dicen esto no se dan cuenta por qué lo dicen; no se dan cuenta que aprendieron a ser padres observando, estudiando a sus propios padres, y se limitan a repetir lo que ellos decían.
Pues esta guía nace con la vocación de evitar que se sigan cometiendo errores como este. Pretende ofrecer una serie de pautas y patrones de comportamientos para padres que se adecuen a los hijos adolescentes de la sociedad actual. En una sociedad actual en que las carencias han cambiado de rostro; ya no podemos hablar de hambrunas, ni de cartas de racionamientos, ni de zapatos rotos, ni de muñecas o pelotas de trapo. No, ya no podemos hablar de esto, afortunadamente, pero sigue habiendo carencias. Y puede que las de hoy en día sean incluso más dañinas que las de antes. ¿Por qué? Precisamente por pasar desapercibidas. Las carencias de hoy han cambiado de rostro y son más difíciles de identificar. La ausencia de límites, la falta de respeto a la autoridad (padres), la incapacidad para valorar objetos, pensamientos, sentimientos, comportamiento, acciones... En una sociedad donde el capitalismo salvaje pretende convertirnos en meros consumidores en vez de en personas felices, donde niños inmaduros sin motivación ni pasión alguna juegan a ser adultos adictos al placer inmediato como un drogadicto cualquiera. Así es nuestra sociedad actual. Cuerpos bien nutridos aunque con mentes desnutridas; cuerpos sin apenas alma.
Verdaderamente los servicios públicos de educación hacen lo que pueden. No se les puede reprochar nada. Cada uno tiene una responsabilidad y ellos cumplen sobradamente con la suya. Aunque la avalancha es demasiado poderosa para controlarla ellos solos. La avalancha de cambios que hace tambalearse la realidad que habitamos. Por ese motivo es necesaria una alianza de todos los agentes educativos (padres, profesores, educadores..), una implicación más profunda en la verdadera educación; en esa que convierta a los jóvenes de hoy en adultos íntegros y felices. Este es el sentido más íntimo y profundo de CARPE DIEM EDUCACIÓN.
Y ese el motivo por el que existe esta guía; existe para implicar, para armar a los padres en el combate de la educación de los hijos. Ante la necesidad de permanecer alertas, con los ojos bien abiertos ante los cambios esta guía puede interpretarse como un informe, como un análisis de como se encuentra el campo de batalla, como una agenda donde se señalan los objetivos. Y como esta no puede leerse una sola vez y de un tirón. Está diseñada para ser consultada cada vez que sea necesario. Cada párrafo contiene bastante información condensada. Hay que leerla despacio y reflexionando sobre lo que se lee. Después del texto encontramos una sección con la información esencial esquematizada para que sea más fácil recordar lo más importante.
Con todo les deseo una buena lectura y la enhorabuena si ha decidido intentar convertirse en un padre/madre ejemplar. ¡Que aproveche!
Javier Reyes Reyes . Ayamonte. Octubre 2011
Cualquiera con un mínimo de raciocinio comprende que educar a un hijo es infinitamente más difícil que conducir. Y para sacarse el carnet de conducir hay que aprobar nada más y nada menos que ¡dos exámenes!. En cambio “cualquiera” puede ser padre, o al menos creer que puede ser padre. Lo que quiero decir es que no podemos cometer el tremendo error de confundir “engendrar hijos” con “ser padres”. (Engendrar Hijos ≠ Ser Padres)
La educación es un proceso continuado, costoso y voluntario. Uno no está dotado biológicamente para ejercer la educación. No venimos con un chip incorporado para saber educar; no estamos programados para ello, aunque alguno parece estar convencido de ello. Y digo esto porque la mayoría de las veces uno termina cayendo en la tentación de ser condescendiente consigo mismo y con la educación recibida cuando llega el momento de la auto-evaluación; termina pasándose la mano diciendo que en el fondo lo hizo lo mejor que pudo. Y eso es sólo una verdad a medias. Siempre podemos hacerlo un poco mejor, esforzarnos un poco más...
Algunos dicen que educar es una cuestión de sentido común, aunque en verdad el sentido común es el menos común de los sentidos. La verdadera clave para educar con sentido está en la CONCIENCIA. Y tener conciencia es algo que se aprende, requiere cierto esfuerzo pero se aprende. El requisito fundamental para aprender a tener conciencia, y lo que sea que se quiera aprender, es querer; sólo aprende el que quiere aprender. Lo que quiero decir es que para educar con sentido, para educar de verdad hay que prepararse, hay que aprender a hacerlo como a conducir.
La sociedad cambia demasiado deprisa y esto nos obliga a dejar atrás los antiguos modelos educativos. El “papá” se va al trabajo a buscar el pan mientras la “mamá” se queda en casa pendiente de todo. Eso ya pasó a la historia. Como imitar sin más la educación recibida por nuestros padres; ser meros reproductores de los antiguos modelos. Esto también debe pasar a la historia urgentemente. La sociedad ha cambiado desde que nuestros padres fueron jóvenes y sigue cambiando vertiginosamente. De hecho, la misma sociedad en la que nosotros fuimos jóvenes ya no existe. Entonces.. ¿por qué repetir los viejos modelos educativos heredados? Es la capacidad de adaptarse al cambio lo que determina el triunfo o el fracaso.
Existen varias frases que podemos escuchar en boca de casi todos los padres/madres en algún momento: << Yo quiero que a mi hij@ no le falte de nada>>, y además lo dicen con cierto énfasis, y << yo quiero darle a mi hij@ todas las cosas que yo nunca tuve>>. En el caso de nuestros padres que vivieron una terrible guerra civil y una tristísima posguerra (en su caso) estas afirmaciones tienen bastante sentido, pero ahora suenan vacías y completamente fuera de lugar. ¿De qué hemos carecido nosotros? La mayoría de los que dicen esto no se dan cuenta por qué lo dicen; no se dan cuenta que aprendieron a ser padres observando, estudiando a sus propios padres, y se limitan a repetir lo que ellos decían.
Pues esta guía nace con la vocación de evitar que se sigan cometiendo errores como este. Pretende ofrecer una serie de pautas y patrones de comportamientos para padres que se adecuen a los hijos adolescentes de la sociedad actual. En una sociedad actual en que las carencias han cambiado de rostro; ya no podemos hablar de hambrunas, ni de cartas de racionamientos, ni de zapatos rotos, ni de muñecas o pelotas de trapo. No, ya no podemos hablar de esto, afortunadamente, pero sigue habiendo carencias. Y puede que las de hoy en día sean incluso más dañinas que las de antes. ¿Por qué? Precisamente por pasar desapercibidas. Las carencias de hoy han cambiado de rostro y son más difíciles de identificar. La ausencia de límites, la falta de respeto a la autoridad (padres), la incapacidad para valorar objetos, pensamientos, sentimientos, comportamiento, acciones... En una sociedad donde el capitalismo salvaje pretende convertirnos en meros consumidores en vez de en personas felices, donde niños inmaduros sin motivación ni pasión alguna juegan a ser adultos adictos al placer inmediato como un drogadicto cualquiera. Así es nuestra sociedad actual. Cuerpos bien nutridos aunque con mentes desnutridas; cuerpos sin apenas alma.
Verdaderamente los servicios públicos de educación hacen lo que pueden. No se les puede reprochar nada. Cada uno tiene una responsabilidad y ellos cumplen sobradamente con la suya. Aunque la avalancha es demasiado poderosa para controlarla ellos solos. La avalancha de cambios que hace tambalearse la realidad que habitamos. Por ese motivo es necesaria una alianza de todos los agentes educativos (padres, profesores, educadores..), una implicación más profunda en la verdadera educación; en esa que convierta a los jóvenes de hoy en adultos íntegros y felices. Este es el sentido más íntimo y profundo de CARPE DIEM EDUCACIÓN.
Y ese el motivo por el que existe esta guía; existe para implicar, para armar a los padres en el combate de la educación de los hijos. Ante la necesidad de permanecer alertas, con los ojos bien abiertos ante los cambios esta guía puede interpretarse como un informe, como un análisis de como se encuentra el campo de batalla, como una agenda donde se señalan los objetivos. Y como esta no puede leerse una sola vez y de un tirón. Está diseñada para ser consultada cada vez que sea necesario. Cada párrafo contiene bastante información condensada. Hay que leerla despacio y reflexionando sobre lo que se lee. Después del texto encontramos una sección con la información esencial esquematizada para que sea más fácil recordar lo más importante.
Con todo les deseo una buena lectura y la enhorabuena si ha decidido intentar convertirse en un padre/madre ejemplar. ¡Que aproveche!
Javier Reyes Reyes . Ayamonte. Octubre 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
21-Septiembre-2011
"Nos cuesta cambiar de opinión" dice Punset. Es paradójico que uno se aferre a sus "ideas" como mecanismo para asegurarse la supervivencia, cuando la mayoría de las veces son las propias ideas las encargadas de generar el propio sufrimiento. Si nosotros creamos nuestro sufrimiento... por qué no cambiamos de ideas!!?
jueves, 15 de septiembre de 2011
Proyecto CARPE DIEM EDUCACIÓN
El proyecto CARPE DIEM EDUCACIÓN nace con la vocación de satisfacer las necesidades educativas de una sociedad que cambia demasiado rápido y va dejando obsoletos los antiguos modelos educativos ya sean de naturaleza pública (centros educativos) y/o privada como la familiar.
En más de un sentido CARPE DIEM EDUCACIÓN es una respuesta al fracaso escolar y familiar, ambos íntimamente ligados. Demostrada la ineficacia de un sistema educativo serial e impersonalizado propio de las sociedades industriales CARPE DIEM EDUCACIÓN pretende volver a la instrucción personalizada.
Más que una fábrica encaminada a proporcionar un “paquete educativo idéntico a cada cliente” CARPE DIEM ofrece un trato más cercano y personalizado; más artesanal. Porque si todos somos distintos, únicos e irrepetibles cómo vamos a aprender todos los mismos contenidos y actitudes, del mismo modo y en el mismo momento.
Y eso mismo ofrece CARPE DIEM EDUCACIÓN; partir de las inquietudes y necesidades de cada individuo para formarlos de manera artesanal.
En más de un sentido CARPE DIEM EDUCACIÓN es una respuesta al fracaso escolar y familiar, ambos íntimamente ligados. Demostrada la ineficacia de un sistema educativo serial e impersonalizado propio de las sociedades industriales CARPE DIEM EDUCACIÓN pretende volver a la instrucción personalizada.
Más que una fábrica encaminada a proporcionar un “paquete educativo idéntico a cada cliente” CARPE DIEM ofrece un trato más cercano y personalizado; más artesanal. Porque si todos somos distintos, únicos e irrepetibles cómo vamos a aprender todos los mismos contenidos y actitudes, del mismo modo y en el mismo momento.
Y eso mismo ofrece CARPE DIEM EDUCACIÓN; partir de las inquietudes y necesidades de cada individuo para formarlos de manera artesanal.
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